Orígenes de nuestra Congregación

En la historia, de más de un siglo, las Religiosas Franciscanas Misioneras del Sagrado Corazón (FMSC) , no hay nada de llamativo y grandioso.

Su realidad es un prodigio que florece en el misterio de la benevolencia divina, que, desde la incertidumbre de los orígenes, miró con amor a la humilde plantita, cuidó su crecimiento, aseguró su desarrollo y puso a prueba su vitalidad exponiéndola con frecuencia a tempestades y amenazas.

Laura Leroux de Bauffremont

La Congregación de las RFMSC puede considerarse realmente un regalo de la Divina Providencia que, para su fundación se sirvió de dos humildes instrumentos, dos personas que casualmente se encontraron en Venecia en el año 1859: una señora parisiense Laura Leroux, duquesa de Bauffremont (1832-1917), y un religioso franciscano menor, el Siervo de Dios Padre Gregorio Fioravanti (1822-1894) de Grotte di Castro (Viterbo – Italia).

Padre Gregorio Fioravanti

Padre Gregorio, ni de lejos sospechaba que aquella religiosa que se presentaba con el hábito de la Orden Pasionista, conocida como la Princesa o Duquesa francesa, le propusiera ser su colaborador en la nueva y magnifica fundación que deseaba inicial: un monasterio de Terciarias Franciscanas, donde las hermanas se entregaran a la educación de las niñas pobres y se prepararan para ser enviadas a las “Misiones Apostólicas”.

Hombre de profunda fe y de extraordinaria prudencia dudó un poco porque quería confrontarse con la palabra y la voluntad de Dios, y al mismo tiempo la solides del proyecto de la original y joven señora, quien con tanta confianza se había puesto bajo su dirección y que, mientras tanto, se había hecho Terciara Franciscana, con el nombre de Sor María Josefa de Jesús.

Intenciones de Oración del Papa 2021