Categoría: Novedades

Semana Santa en Fraternidad

Semana Santa en Fraternidad

By Administrador in Novedades on 5 mayo, 2020

En plena cuarentena iniciamos las celebraciones de la Semana Santa de una manera excepcional, colocando el signo de las palmas en la puerta de la comunidad el Domingo de Ramos, a un principio parecía vacío y frío el ambiente, muy distinto al que estábamos acostumbradas cotidianamente en la parroquia, abarrotado de feligreses y preparación anticipada de toda la liturgia, pero pronto encontramos ese calor y amor de Cristo que llena todo de su luz y de su gracia.

El Jueves Santo participamos como ya se hizo tradición en este tiempo de cuarentena de la transmisión de la Cena del Señor a través de las redes sociales. Hicimos la adoración a Jesús Sacramentado y luego nos retiramos en silencio, acompañando a Jesús al Huerto de los Olivos.

El Viernes Santo pasó por el cielo un helicóptero en el que iba el sacerdote Rolando Laime bendiciendo la ciudad con el Santísimo Sacramento y el Patrón Santiago y por las calles también pasaron sacerdotes bendiciendo, las personas que salían de sus casas recibían de rodillas esta bendición del Señor.

Así se vivieron gestos hermosos que nos llevaron a vivir intensamente esta Semana Santa única en nuestra historia de vida, que nos hace sentir que, si estamos reunidas en comunidad, el Señor se hace presente y el domingo de Pascua con la capilla llena de flores hermosas y la luz del Cirio Pascual que nos hace recuerdo que la luz de Cristo lo llena todo, incluso nuestra fragilidad humana puesta a prueba en esta pandemia, puede ser superada y vencida por la Resurrección del Señor.

Mensaje Pascual 2020

Mensaje Pascual 2020

By Administrador in Novedades on 12 abril, 2020

La Pascua de Jesús no es un acontecimiento del pasado: por el poder del Espíritu Santo es siempre actual y nos permite mirar y tocar con fe la carne de Cristo en tantas personas que sufren.

Papa Francisco, Cuaresma 2020

Santiago 11 de Abril 2020

Queridas Hermanas
En esta Semana Santa reciba cada una de ustedes, presentes aquí en América Latina o allí donde nuestra Superiora General ha solicitado de nuestro servicio, un saludo fraterno de paz y esperanza, en este tiempo de la historia que nos ha tocado vivir.

En primer lugar, ha golpeado a nuestros países un tiempo de incertidumbre, de tristeza y preocupación, pues se apoderaron de nuestras calles el vandalismo y la destrucción, que en Chile se lo llamó Estallido Social. Luego, cuando nos preparábamos para el inicio del año escolar, escuchábamos por los medios de comunicación que en diferentes partes del mundo surgía un virus mortal que azotaba China y que se extendía por Europa entrando con mucha fuerza en Italia específicamente en el Norte, lugar donde tenemos mayor presencia de hermanas. Nunca pensamos la envergadura que este virus llamado Covid -19 podía tener en nuestras vidas.

En mi rol de Superiora Provincial, toda planificación de las visitas canónicas pendientes se vio alterada o suspendida. En medio de todo esto solo alcancé a visitar Perú y luego el Sur de Chile pues la emergencia sanitaria y el cierre de fronteras era inminente. La visita a Bolivia tuvo que ser postergada pues la pandemia llega a América Latina y en los países donde estamos presente poco a poco se comienza a escuchar la suspensión de las actividades y celebraciones religiosas, a suspender la actividad escolar y a seguir al interior de nuestros conventos las celebraciones, algunas con la gracia de Dios hemos tenido la celebración de la Eucaristía, por otra parte otras, con mucha fe han realizado celebraciones, adoración y en todas las comunidades se ha realizado el Vía Crucis, los días viernes.

Como dice el Texto del Papa Francisco, “nos ha tocado vivir con fe la carne de Cristo sufriente”, en tantos hermanos que han partido a la casa del Padre, algunos sin un sepelio digno, lejos de sus familias. Cuántos ancianos muertos en las casas de reposo en el mundo, personal de la salud expuestos a la enfermedad y a estar lejos de los suyos como todas aquellas que han mantenido a los países en movimiento. Cuántos de ellos muertos en función del cumplimiento del deber en ayuda al prójimo.

Cuando recordamos a Cristo camino al calvario, vemos al cirineo ayudando al Señor a cargar la Cruz, a las mujeres enjugar el rostro de Cristo sufriente, podemos pensar en todas las personas que desde sus diferentes funciones han acompañado o están acompañando a aquellos que a causa de este virus se encuentran en clínicas u hospitales.

Aquellos en cuarentena, las personas solas, y muchos que por diversos motivos estaban lejos del Señor, hoy se encuentran aferrados solo a Él, esperando salir de la enfermedad, del sufrimiento, de la soledad.

La incertidumbre es grande, pero ahí estamos acompañando a nuestro mundo sufriente con el silencio y la oración, que constituyen nuestra mayor fuerza. La misión ahora y siempre es entregar la energía inagotable de la oración, dar muestras de nuestra fe, que debe ser fuerte, profunda y sanadora.

Por otra parte, la tecnología nos ha ayudado. Hemos visto como han surgido diferentes medios y formas para acercarnos y animarnos unos a otros.

Este tiempo ha servido no solo para orar también para vivir más intensamente la vida fraterna. Compartir más serenamente nuestros momentos comunes. Espero que al término de este tiempo al interior de nuestras comunidades podamos decir que nos conocemos más y hemos hecho un camino de aceptación de nuestras debilidades y fortalezas. El Señor nos pide hoy mirarnos a nosotras mismas, nuestras opciones fundamentales y desde ahí construirnos con una nueva mirada, porque ya no seremos las mismas, nuestra vida, nuestra misión tendrá una nueva impronta y desde nuestra pequeñez (como el grano de mostaza) podremos decir al mundo que ¡Cristo Resucitado! está con nosotros. Resucitado, hoy más que nunca, en ese hermano que sufrió la enfermedad, en ese anciano solo, en ese médico que arriesgándolo todo estuvo ahí, junto a tantas enfermeras, paramédicos, militares, policías, y gobernantes que a pesar del desconocimiento de este nuevo virus han tratado de responder a esta grave emergencia.

Si hermanas esta Vigilia Pascual tendrá un rostro diferente, pongamos todas nuestras intenciones, nombres, rostros, familias para poder decir con alegría Cristo ha Resucitado por ti por mí y por todos nosotros. Porque no nos abandona, está ahí en la alegría de la mesa compartida, en ese Cirio Pascual que nos acompañará en las próximas semanas. Será la luz de esperanza de que Cristo Resucitado es nuestra fortaleza para continuar siendo esperanza para otros.

Les deseo a cada una que Cristo Resucitado se quede en sus corazones y que las ayude a caminar con fe entregando lo mejor de sí, como dijo Cristo a sus discípulos sean sal de la tierra y luz del mundo y como dijo el Papa a los jóvenes en la Exhortación Apostólica Christus Vivit, «Mira los brazos abiertos de Cristo crucificado, déjate salvar una y otra vez.

Así podrás renacer, una y otra vez». Si, hermanas renacer una y otra vez, pero cada vez mejor para que podamos realmente transmitir al Cristo de la esperanza.

Un abrazo fraterno a cada una, quedando unidas en la oración, Feliz Pascua de Resurrección.

 

 

 

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Intenciones de Oración 2020

Intenciones de Oración 2020

By Norberto Urzua in Novedades on 30 diciembre, 2019

El Vaticano dio a conocer todas las intenciones de oración del Papa Francisco para el año 2020.

El sacerdote jesuita Frédéric Fornos, director de la Red del Apostolado de la Oración del Papa, concedió en febrero de este año una entrevista al diario del Vaticano, L’Osservatore Romano (LOR) en la que explicó el sentido y la razón de las intenciones de oración del Santo Padre.

El P. Fornos dijo que en ellas “encontramos un eco en los desafíos para el mundo que el Papa ha presentado al inicio de enero a los miembros del cuerpo diplomático”, en el que invitó a “ser puente entre los pueblos y constructores de la paz” y a vivir en esta paz entre las religiones y las personas de buena voluntad.

Una prioridad del Santo Padre es el tema de los migrantes, “a quienes el Papa lleva en el corazón y en la oración desde hace mucho tiempo”, la lucha contra la trata de persona, la Iglesia en China, “la relación con nuestra casa común” y los desafíos del Sínodo de la Amazonía que se realizará en octubre de este año.

En las intenciones para 2020 también se rezará por quienes “se dejan llevar por caminos de muerte, a causa de diversas dependencias: abuso de drogas o de alcohol, uso nocivo de las nuevas tecnologías o pornografía online, con todas sus consecuencias”.

Ante los desafíos del mundo, la Iglesia se moviliza a través de la oración, el servicio y la solidaridad. Promover una sociedad más justa y más humana es parte integral del anuncio del Evangelio de Jesucristo.

Nuevo Consejo Provincial

Nuevo Consejo Provincial

By Administrador in Novedades on 25 enero, 2018

La mañana del martes 23 de Enero se inició poniendo de modo especial el día en las manos de Dios Padre, Laudes, la Santa Misa, presidida por el padre Santiago Andrade, ofm, Vicario provincial y la adoración, tuvieron como intención pedir la asistencia del Espíritu Santo para que iluminara a las hermanas capitulares a elegir a quienes guiarán y acompañaran a las hermanas de la provincia en este trienio 2018-2021, según el querer de Dios, la Superiora provincial y su Consejo.

Seguidamente de la Eucaristía las hermanas se dirigieron a la entrada de la Capilla “San Damián” donde el Padre Santiago procedió a bendecir una imagen de nuestro fundador, padre Gregorio Fioravanti, quien fue promulgado el 8 de noviembre del 2017 “Venerable”.

Posteriormente a las 11:30 las hermanas Capitulares se dirigieron a la sala capitular cantando al Espíritu Santo para proceder seguidamente con las votaciones a los cargos provinciales. Fueron electas.

  • Sor Marcela Uribe, Superiora Provincial
  • Sor Mirella Venturin, 1ra. Consejera
  • Sor Mirta Duarte, 2da. Consejera
  • Sor Gladys Chavez, 3ra. Consejera
  • Sor Zulma Ayma, 4ta. Consejera

Ponemos la vida de nuestras hermanas en las manos de Dios para que El las bendiga, asista y conceda su sabiduría para el bien de nuestra familia religiosa y de la Iglesia. Todo para mayor gloria de Dios.